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Se presentó libro sobre Isabel Coixet

Isabel Coixet ultima estos días, como ya habíamos adelantado, el guión de su próxima película, “Map of the Sounds of Tokyo” (”Mapa de los sonidos de Tokio”), que con toda probabilidad rodará a finales de año “en el frío invierno de Tokio”. Así lo anunció ayer la directora de “Elegy” durante una entrevista, con motivo de la presentación del libro “Una mujer bajo la influencia”, que ha escrito su amiga y colega Cristina Andreu, y donde retrata, con una estructura de “aparente caos” su trayectoria profesional.

Coixet, recién llegada en tren desde Barcelona a Madrid, para presentar junto a Andreu el libro que publica Ediciones Autor (dentro de su colección “Mujeres creadoras”), echa el primer vistazo al libro ya editado mientras comparte miradas de complicidad y risas con su amiga Cristina al recordar las conversaciones mantenidas. Después de responder a una llamada telefónica de la radio y cada una con un teléfono en la mano en lo que consideran “una situación surrealista”, Coixet explicó que trabaja en el guión de su nuevo proyecto que quiere “acabar ya” para poder empezar a rodar a finales de año, “en el frío invierno de Tokio”.

Pese a que no quiso desvelar el reparto de la misma, sí señaló que ya tiene “apalabrado” parte del elenco, que contendrá “una mezcla explosiva de nacionalidades”. “Ahora estoy entre Nueva York y profesores que se enamoran de alumnas y el mundo de Tokio”, dijo haciendo alusión a que estos días vive el “éxito” de “Elegy” y está inmersa en su nuevo guión. Sobre los rodajes dijo que le gustan mucho, “en ellos se pueden encontrar muchas cosas”. “Me gusta ver el trabajo de los actores y sufro cuando tengo que rodar una secuencia varias veces , creo que no tiene sentido repetirla una y otra vez, no creo que el resultado sea mejor”, explicó Coixet, de quien Andreu comenta en este libro que no le gusta “maltratar” a los actores.

La responsable de títulos como “La vida secreta de las palabras”, “A los que aman” o “Cosas que nunca te dije” tampoco considera que a los rodajes haya que llegar “con todo muy preparado”. “Ensayar tres meses antes no es para mí. Me gusta lanzarme a la piscina, que me entre el tembleque, porque llevar todo planificado, me aburre”, sentenció. “Le gusta nadar en agua fría” agregó Andreu. Sobre los rodajes, escritura de guión, relación con actores -Tim Robbins, Sarah Polley…- y otros asuntos trata el libro ´Una mujer bajo la influencia´, que sin llevar un orden cronológico, está basado en “sensaciones, sentimientos, emociones o afinidades” -habla de la amistad, las dudas, el amor, los abrazos o la muerte en el cine de Coixet-.

A partir de entrevistas, artículos de la directora catalana, retazos de diálogos de sus guiones o al hablar de sus influencias “exquisitas” y gustos, como en el caso de Cassavetes, al que se dedica un capítulo, se articula este volumen, cuyo título del libro hace alusión a la película que este realizador hizo en los años 70. El libro, cuyo diseño de portadas ha realizado Koldo Fuentes (a partir de unos dibujos de la hija de Coixet, Zoe) también incluye fotografías del álbum de la directora con sus actores, otras familiares, también de carteles de sus filmes o en sus rodajes, varias de ellas en lavanderías.

“Las lavanderías son algo exótico y la lavadora hace referencia a darle vueltas a las cosas en la cabeza una y otra vez”, dijo sobre una referencia presente en la mayoría de sus películas como el nombre “rotundo y universal” de Ana en alguna de sus protagonistas. Tanto Coixet como Andreu forman parte de CIMA, la asociación de mujeres del sector del cine de reciente creación, y que reivindica el papel femenino en el mundo cinematográfico. “El problema de las mujeres es llegar a poder dirigir”, dijo Andreu, anunciando que antes de acabar el año la asociación celebrará un congreso “para debatir y encontrar soluciones” a las desigualdades de género en el sector.

Mayo 14, 2008 Publicado por lentecreativo | Cine, Literatura, Noticias, Opinión | | No hay comentarios

Intentan rescatar legado de García Lorca en el cine

Investigadores se embarcarán desde hoy en la búsqueda de producciones audiovisuales, desde los países latinoamericanos hasta el mundo árabe, relacionadas con la figura, vida y obra del poeta granadino Federico García Lorca, con el fin de archivarlas y ponerlas a disposición de la cultura universal. Se trata de “Mar de Lunas”, un ambicioso proyecto impulsado por la Diputación de Granada (España) a través del Patronato Federico García Lorca, con la colaboración de la Consejería de Cultura mediante la Filmoteca de Andalucía, que pretende aunar esfuerzos para recuperar, estudiar y difundir producciones en cualquier soporte de imagen en movimiento relacionadas con el poeta.

Lorca es, junto a Cervantes, el escritor español más conocido internacionalmente, y su nombre ha tenido una relación “emergente” con el séptimo arte, como han demostrado numerosos estudios, según ha manifestado hoy en rueda de prensa el director del Patronato Federico García Lorca, Alfonso Alcalá. Existen muchas referencias cinematográficas que están diseminadas en la obra lorquiana, como los textos “Diálogo con Luis Buñuel” o “El paseo de Buster Keaton”, y, por otra parte, aparece también una extensa filmografía nacional e internacional que se ha ocupado de reflejar la vida y obra de Lorca, tanto en el cine como en la televisión.

Alcalá ha señalado que el proyecto “Mar de Lunas” pretende establecer una metodología de búsqueda e investigación para localizar “joyas”, es decir grabaciones inéditas y dispersas por países latinoamericanos, africanos o árabes, que se reunirán en un archivo con otras producciones fílmicas que están localizadas. Como muestra de arranque de esta iniciativa, Granada acogerá mañana el estreno en España y Europa de “Bodas de Sangre”, una producción argentina de 1938, considerada como la primera versión cinematográfica sobre una obra de Lorca. El rodaje se desarrolló en Jesús María, una localidad de la Córdoba argentina, con un paisaje similar a la escenografía rural en la que se desarrolla el texto lorquiano “Bodas de sangre”.

El periodista granadino e investigador lorquiano Juan Luis Tapia ha sido el encargado de rescatar esta obra, dirigida por el cineasta y amigo del poeta Edmundo Guibourg e interpretada por la actriz Margarita Xirgú. La cinta sólo se proyectó una vez en Argentina, cuando España estaba en Guerra Civil y en luto por el asesinato del poeta. Tapia ha explicado que la película “Bodas de sangre” fue hallada en perfecto estado en un centro documental de Buenos Aires. Se trata de la única copia de las cuatro que se hicieron que se pudo conservar, aunque ha precisado que el filme “pasó desapercibido y recibió malas críticas” por parte de los periodistas.

A pesar de esos primeros pasos, el filme es considerado una de las joyas del cine argentino, donde se encuentran las únicas imágenes de la actriz catalana Margarita Xirgú interpretando una obra del poeta y dramaturgo granadino, además de ser la única película de ficción sonora que realizó la intérprete. La película es el regreso “simbólico” de la Compañía de Margarita Xirgú a España después de 70 años, según Tapia, quien ha recordado que Lorca tenía previsto, de no haber fallecido, reunirse con la compañía teatral para emprender una gira por Hispanoamérica, por lo que se considera que el filme es “el primer homenaje al poeta”.

Mayo 13, 2008 Publicado por lentecreativo | Cine, Literatura, Noticias, Teatro | | No hay comentarios

Entrevista con Emmanuel Carrère

Emmanuel Carrère es novelista, guionista de cine y televisión. Después de un documental atípico, “Retour à Kotelnitch” realiza en 2006 su primer largometraje de ficción,” La moustache”. Hombre-orquesta, es el autor a la vez de la éxitosa novela de origen, el co-guionista y el realizador de la película. Ya había trabajado sobre la adaptación de sus propias novelas, “L’adversaire”, realizada por Nicole Garcia y “La classe de neige” realizada por Claude Miller.

¿Cómo tuvo la idea de realizar una película a partir de su novela?
Me vino porque había realizado un documental “Retour à Kotelnitch” que tenía también un lado muy raro, yo no conocía el tema, lo construí sin saber hacia donde iba. Siempre se ha sabido que se descubre la película al montaje. El rodaje se desarrolló durante dos años, en una economía modesta, con muy poca gente. Era un reportaje que había conducido a hacer un documental y fue este documental que me condujo a querer hacer una película de ficción. Antes no pensaba en absoluto en eso, realizar una película de ficción me parecía más allá de mis fuerzas. Kotelnitch es un documento que fue fiel al azar, al riesgo. Adoré hacer eso y me gusta el resultado y me dio deseos de recomenzar. Y tuve ganas de hacer la experiencia más opuesta posible, por lo tanto una película de ficción.

¿Cuáles fueron las dificultades que encontró en la adaptación?
La dificultad consistía en saber como hacer pasar tal o cual idea sin recurrir a una voz interior. Saber hasta donde era necesario insertar el clavo, en qué momento la gente comprende, en que momento es suficiente. Decirse sin cesar: “el espectador va a comprender?”. Y allí, titubeamos. Diciéndonos a veces: “es necesario ser más explícito” y en otros momentos: “no, allí se vuelve más pesado.” Había muchas cosas que estaban incluidas en la explicación racional y que se pensaba que eran completamente indispensables para seguir simplemente con interés la historia. Por último, en el montaje, nos dimos cuenta que se podían cortar y que eso funcionaba mucho más emocionalmente que racionalmente. Yo estaba muy obsesionado, en cada momento de la película, de la escritura y también del rodaje, a la idea que se supiera exactamente en que estamos, que se sepa lo que piensa cada personaje y que él se figure lo que piensa el otro, al menos en la relación de pareja, que está en el centro de la película. Y mi trabajo con los actores consistía mucho en decirles: “ustedes están ahí, tu piensas eso, ella piensa eso.” Creo que no se habría podido hacer de otra manera.

¿Cómo ve Ud. su novela en relación con la película que ha adaptado?
Lo que es muy diferente de la novela en la película, es que es una película sobre la pareja, mientras que en la novela se trata de una cosa que llega a alguien bajo la mirada de su mujer. Y si la película es interesante, es por eso. Por otra parte los dos actores no tienen exactamemnte la misma presencia en la película. Vincent Lindon está en todas las secuencias y Emmanuel Devos en los dos tercios de la misma, pero en general hacen juego igual, tienen el mismo peso, la misma importancia como personajes en la película, es de verdad la historia de ambos. Y para mi allí es bastante diferente de la novela. E incluso si existe la problemática de la locura, de la grieta en lo real, sirve para decir algo sobre la pareja. Qué, no sé exactamente, pero algo. Lo que puede afectar o conmover en la película, es lo que se dice sobre la pareja, sobre la confianza, sobre la distancia, la proximidad. Otra pequeña diferencia: escribí este libro cuando tenía alrededor de 30 años y el personaje tenía más o menos esa edad. En la película, está más bien en los cuarenta y un poco más instalado en la vida. Hay también un detalle, que tiene su importancia y es que el libro se escribió mientras que no había teléfono portable. Y con todo, el personaje utiliza enormemente el teléfono. Entonces fue necesario adaptar la película al mundo de hoy integrando la utilización del teléfono celular. Y permaneciendo con la idea que se estaba todavía con el personaje. Lo que él no oía, no se oía y lo él que no veía, no se veía. Por ejemplo se prohibía la toma inversa clásica donde se ve al interlocutor. Fue necesario encontrar soluciones para girar estas escenas al teléfono, para darles intensidades diferentes. Pero al mismo tiempo, es muy estimulante tener esta clase de dificultades y más cuando se es un guionista debutante como yo. La consigna para mi en términos de puesta en escena es que hay una historia suficientemente retorcida y que es necesario contarla de la manera la más simple y directa posible, nunca dar el menor color fantástico y permanecer siempre al raso de las margaritas. No quería que eso se asemeje a Lynch o a Cronenberg. Pero la historia es suficientemente viciosa para justificar una factura que se inspira aún más en el cine de Sautet por ejemplo. La película es muy clásica, no hay cámaras embarcadas, móviles, hay pocos planos.

Mayo 8, 2008 Publicado por lentecreativo | Cine, Literatura, Opinión | | No hay comentarios

Muere el sastre que inspiró a Le Carré

Dougie Hayward, famoso sastre británico que vistió con elegancia a actores como Michael Caine, Rex Harrison o Terence Stamp, e inspiró un personaje de novela a John Le Carré, ha muerto este sábado a los 73 años en la capital británica. Hayward, que había librado una larga batalla contra una enfermedad neurológica, falleció en un hospital londinense cerca de la tienda del elegante barrio de Mayfair, donde trabajó hasta que la enfermedad pudo con él. Gran mujeriego y vividor donde los haya, según quienes le conocieron, Hayward inspiró a Michael Caine el papel más icónico de su carrera cinematográfica, el de Alfie. John Le Carré le utilizó también como modelo para el personaje de Harry Pendel de su novela “El Sastre de Panamá”, llevada al cine por John Boorman en 2001 con Geoffrey Rush y Pierce Brosnan.

Agnóstico durante toda su vida, Hayward recibió la extremaunción de manos de un sacerdote católico, según explicó su hija Polly. Nacido en el seno de una familia obrera, Hayward abandonó la escuela con sólo quince años y comenzó a trabajar como aprendiz en una sastrería. Su acento ‘cockney’, típico de las clases populares londinenses, le impidió medrar como él quería hasta que, harto de tanto clasismo social, decidió abrir su propia tienda en la calle Mount Street. Fue durante los años sesenta, los años del ’swinging London’, cuando la capital británica parecía tenerlo todo: los actores más glamurosos, las estrellas del pop más cotizadas y los fotógrafos más famosos. Según su hija, Hayward hizo entonces amistad con mucha gente que luego se haría famosa y a la que ayudó a vestir con sencilla elegancia.

Decía que había que procurar que no se notase el traje sino que la gente se fijase en la persona, el traje debía hacer que quien lo llevase pareciese más joven y esbelto. Hasta hace poco, acudía todos los martes a almorzar con un grupo de amigos entre los que estaban Michael Caine y el fotógrafo Terry O’Neill. Su sastrería atrajo a grandes actores de cine y teatro como Peter Sellers, Rex Harrison y John Gielgud, que se pasaban por allí no sólo para vestirse sino para desahogarse hablando de sus vidas profesionales o sentimentales.

‘Supongo que las mujeres hablan con el peluquero y que los hombres lo hacen con el sastre. Si les sigues el rollo, terminan contándotelo todo. Pero hay que saber pararlos. Uno no quiere hacer de psicoanalista y a veces es demasiado’, dijo en cierta ocasión. Pero, como señala ‘The Independent’, su arte sartorial -el actor James Coburn calificó una vez a Hayward como ‘el Rodin del tweed’- no sólo atraía a los varones, sino también a famosas mujeres como Sharon Tate, Faye Dunaway o Jean Shrimpton. Su amistad con Patrick Lichfield, primo de la reina Isabel II, con el que llegó a fundar un club, le facilitó la entrada en los más altos círculos sociales. Según Lichfield, Hayward veraneaba con frecuencia en la isla de Mustique, en el Caribe, donde en más de una ocasión acompañó a la princesa Margarita, hermana de la Reina, interpretando canciones de Cole Porter. Toda una vida.

Abril 30, 2008 Publicado por lentecreativo | Cine, Literatura, Noticias | | No hay comentarios