el blog de Lente Creativo

Julio 29, 2008

Famoso cine histórico a punto de derrumbarse

Archivado en: Lente Creativo Cine — Gerónimo @ :

El edificio del antiguo Cine Victoria, localizado en la avenida 16 de Septiembre y Francisco I. Madero en el Centro Histórico de la ciudad de Juárez (México), se encuentra en riesgo de registrar derrumbes porque las paredes de adobe presentan gran humedad a consecuencia de las lluvias registradas en los últimos días. Aunque ayer trascendió que una de las paredes al interior del edificio se colapsó, esto no se pudo verificar porque los accesos estaban cerrados con llave y éstas no fueron localizadas por las autoridades municipales, quienes desde mayo pasado tienen en comodato el inmueble. Sin embargo, el deterioro y abandono del edificio es visible desde su exterior, pues las paredes presentan grandes manchas de humedad que se concentran principalmente en la parte alta.

Además, en el lado que da a la calle Francisco I. Madero la estructura presenta varios boquetes que mantienen expuestos los ladrillos de adobe y, en otros casos, las improvisadas reparaciones que se hicieron para rellenar agujeros de hasta un metro. De acuerdo con archivos periodísticos, el edificio del antiguo Cine Victoria fue entregado en comodato al Gobierno Municipal por Frank J. Devlyn, dueño del inmueble. El contrato del comodato que se firmó en mayo es por espacio de 30 años, por lo que el gobierno se comprometió a someterlo a un proceso de remodelación y rescate para habilitarlo como teatro y casa de la cultura de la ciudad.

Datos históricos indican que el edificio estuvo en construcción durante dos años, por lo que el Cine Victoria fue inaugurado en 1945 y tenía un aforo para mil 700 personas. La sala está decorada con iluminación indirecta y murales en los dos lados cerca del techo, los cuales representan aspectos de la vida mexicana. Uno de ellos muestra una danza yaqui y el otro una danza oaxaqueña. Además, en su interior hay estatuas y cerámica de Talavera, ornamentos que serán puestos en exhibición una vez restaurado el edificio que mide más de 2 mil 500 metros cuadrados. El lugar está considerado como un edificio histórico y patrimonio de la ciudad por historiadores chihuahuenses, ya que ahí fue la casa de Inocente Ochoa en la que se albergó Benito Juárez durante su estancia en esta ciudad.

Finalizó Anima Mundi

Archivado en: Lente Creativo Cine — Gerónimo @ :

Películas y proyectos cinematográficos de diez países fueron premiados en la clausura del XVI Anima Mundi, festival de cine de animación que reunió a 90.000 espectadores en las ciudades brasileñas de Río de Janeiro y Sao Paulo, divulgaron hoy los organizadores. Desde el pasado 11 de julio y hasta ayer, fueron proyectadas cintas de 42 países en salas brasileñas dentro del certamen. “Dossie re bordosa”, del brasileño César Cabral, se erigió como el gran vencedor de la jornada al obtener los premios de Mejor cortometraje y Mejor animación por parte del jurado popular.

El mejor largometraje, según el público, fue “Princess”, del danés Anders Morgenthaler, mientras que el Mejor filme de estudiante fue para “Oktapodi”, de los franceses Julien Bocabeille, François Xavier Chanioux, Olivier Delabarre, Thierry Marchand, Quentin Marmier y Emud Mokhberi. “Um día de sol”, del alemán Gil Alkabetz , fue galardonada como la mejor película infantil. El premio a Mejor director recayó en el francés Benjamín Renner, con “La oueue de la souris”. La categoría Anima Mundi web fue para “I like birds”, del ruso Vladimir Posokhin, en la modalidad de jurado popular, y para “Common scents”, del canadiense Steve Whitehouse, por parte del jurado profesional.

Otros premiados en categorías no brasileñas fueron “Delgo”, de los estadounidenses Marc F. Adler y Jason Maurer (Largometraje escogido por jurado profesional), y “Sony bravia Play-doh”, de los británicos Frank Budgen y Darren Walsh (Animación publicitaria). También obtuvieron galardones “KJFG Nº 5″, del húngaro Alexei Alexeev (Mejor banda sonora), y “La maison en petits cubes”, del japonés Kunio Kato (Mejor guión). Como mejor director de arte fue escogido el británico Osbert Parker, con “Yours truly”, y como Mejor animación (evaluación técnica) la película más votada fue “Madame Tutli Putli”, de los canadienses Chris Lavis y Maciek Szczerbowski.

Julio 28, 2008

Entrevista con Abel Ferrara

Archivado en: Lente Creativo Cine — Gerónimo @ :

“Hey Fred, you didn’t call me back” (Federico, no me has vuelto a llamar). La voz carrasposa, casi ahogada, pero en tono de novia abandonada y con acento ítalo-neoyorquino que suena al otro lado del teléfono es de Abel Ferrara (Bronx, Estados Unidos, 1951). Un mes después del primer contacto, y tras varios intentos fallidos, esta entrevista tiene lugar 3 horas más tarde de lo pactado en la mitad de la madrugada.

Ferrara es un personaje difícil de encontrar. Encontrado, es difícil de cazar. La primera entrevista se frustró porque perdió el móvil. La segunda porque olvidó el compromiso. La tercera porque se escuchaba mal. La cuarta se pactó después de cinco correos electrónicos, firmados cariñosamente “Love, Abel”. Pero en el día D, Ferrara estaba dormido. Una voz de ultratumba atinó a decir “Call me tonight”. (Llámame esta noche).

Sábado, 1 de la mañana, Argentina. “Fred, discúlpame. Llámame en una hora”. Hubo otros dos pedidos de prórrogas de media hora. Hasta que no hubo otra llamada. Una hora más tarde, a las 4 de la mañana, fue Ferrara quien llamó al cronista. “Fred no me has vuelto a llamar”, se quejó. En plena madrugada, Ferrara está relajado y fresco. La noche es su momento despierto del día. En esta entrevista con Público habló del documental “Chelsea on the rocks” y de “Go go tales”, sus últimos proyectos, que aún no han visto la luz en España y que, a fecha de hoy, siguen sin encontrar un distribuidor. La fibra se le mueve cuando se le pregunta por “The last crew”, la precuela de “King of New York”. “Será mi película más violenta y angrienta”, se relame.

La entrevista dura una hora y 15 minutos, pero se extenderá hasta las 6.30 am. “Tengo que hacer algo. Llámame en 10 minutos”, dijo Ferrara dos veces. Hubo una tercera en la que comunicó al cronista con un colega, también director de cine, mientras hablaba por el móvil a los gritos. “¿Donde estábamos?”, preguntó a cada regreso. Como con sus películas, el director no deja indiferente a nadie y se mueve en extremos. Ámalo o déjalo. Ferrara es Ferrara en estado puro.

¿Cómo surge “Go go tales” una comedia, en la filmografía de Abel Ferrara?
Hace años que tenía ganas de contar la historia de Ray Rubin (Willem Dafoe), el dueño de un cabaret que se juega la vida a cara o cruz de la moneda, a pura fatalidad y destino. Siempre me interesaron los ambientes de los cabarets, que son sitios muy parecidos en todo el mundo, ya sea China, Estados Unidos o España. Sólo hace falta chicas con poca ropa y hombres con dinero, con acción visual en escena y los divertimentos detrás de ella. A “Go go tales” sólo le faltaba una historia que lo condensara todo… la de Ray Rubin, que está en los entretelones de todo.

(más…)

Venta de famoso hotel confirma buen momento inmobiliario de Cannes

Archivado en: Lente Creativo Cine — Gerónimo @ :

Carlton Riviera, un nuevo complejo de viviendas residenciales situado detrás del conocido hotel Carlton Cannes, que se encuentra en el Boulevard de la Croisette en Cannes, se ha vendido en su totalidad. Carlton Riviera consta de 78 apartamentos, de uno y dos dormitorios, con precios a partir de 450.000 euros, lo que representa aproximadamente 10.000 euros por metro cuadrado. Como resultado de la increíble demanda, estos precios se han incrementado aproximadamente un 40%, según informa la consultora inmobiliaria Knight Frank, en nota de prensa

James Price, director de International Residential Development de Knight Frank comenta: “Este espectacular ritmo de ventas demuestra que, a pesar de la percepción general de la recesión del mercado, las viviendas situadas en los lugares apropiados y a los precios adecuados se venden sin problemas. Hemos estado trabajando con la filial francesa de Constructa y ambas firmas hemos apreciado una respuesta muy positiva ante la oferta de buenos productos en mercados clave. Entre los compradores, existe una gran variedad de nacionalidades, con un gran interés por parte de británicos, rusos e indios, además de residentes locales. Los clientes internacionales han mostrado una tendencia a adquirir unidades próximas”.

Construido en 1909, el hotel Intercontinental Carlton Cannes es uno de los lugares de mayor prestigio en Cannes. Situado en La Croisette, el hotel tiene una historia fascinante y, durante el Festival de Cine de cannes, es el lugar preferido de las estrellas cinematográficas. Por el Intercontinental Carlton Cannes han pasado numerosos visitantes famosos. Durante el festival de cine de 1955, una cita concertada entre Grace Kelly y el príncipe Rainiero III de Mónaco tuvo como desenlace su boda en 1956. El hotel ha aparecido también en una serie de películas y vídeos musicales, entre los que se encuentran “To catch a thief” de Alfred Hitchcock y el hit superventas de 1983 de Elton John, “I’m Still Standing”. Nicolas Cage ha bailado al estilo Elvis Presley sobre una de sus mesas el año que asistió a la presentación de “Wild at heart” de David Lynch.

El Bar des Célébrités tiene un ambiente elegante para disfrutar de la conversación y los cócteles, por eso es uno de los lugares en el que se reúnen estrellas de cine durante la celebración del Festival de Cannes. Entre los cócteles preferidos de la carta está el Lady Carlton, una bebida creada por el jefe de barmans en honor a una mujer inglesa que vivió en el InterContinental Carlton Cannes durante veinticinco años. Las noches de los viernes y sábados, el local se llena de jazz en vivo mientras nuestros huéspedes disfrutan de unas vistas inigualables de la bahía desde la terraza. Cada año, la fachada del hotel Carlton es decorada con algún motivo del último producto multimillonario que hace su lanzamiento o pretende el mejor lugar de promoción.

“Fando y Lis” cumple cuarenta años

Archivado en: Lente Creativo Cine — Gerónimo @ :

Este 2008 se cumplen cuarenta años de la presentación pública de una de las películas más polémicas en la historia de nuestro cine mexicano: “Fando y Lis”. La cinta en cuestión es una verdadera obra maestra de Alejandro Jodorowsky (basada en una obra de Fernando Arrabal); nos muestra una alucinante viaje de una pareja de enamorados en la búsqueda de la mítica ciudad de Tar. La primera presentación se llevó a cabo en el Festival de Cine de Acapulco y estuvo envuelta en una serie de hechos anecdóticos entre los que sobresalen la indignación del público y el intento de agresiones contra el propio Jodorowsky, quien tuvo que salir literalmente huyendo del lugar. Buena parte de la prensa de la época trató mal a la cinta y la calificó simplemente de repugnante.

La obra plantea una estética de cuño marcadamente surrealista en la que los personajes se desenvuelven en atmósferas oníricas y simbólicas. Fando, siendo un niño, recibe el consejo por parte de su padre de buscar la ciudad de Tar, un sitio donde todos pueden alcanzar la felicidad anhelada, ya que ahí todo es posible. Un sitio donde una nube es una flor, un elefante es una ola y la luna unos labios. Tar puede representar el sitio de la poesía y la imaginación, el lugar donde el amor es posible. Justo a ese sitio es al que Fando, sabe, debe llevar a Lis -niña paralítica que fue objeto de abuso sexual durante su infancia-. Sólo ahí sería posible la verdadera realización de su amor.

Los paisajes en los que la acción se desarrolla se caracterizan por su profunda desolación. Un mundo desértico, vacío, piedras monumentales mostrándose ante el espectador transmiten la sensación de abandono. El viaje que deciden emprender los enamorados no es para nada idílico. Fando tiene que remolcar a Lis y en ocasiones cargarla, pero de tal forma (cruzando el cuerpo de ella por la espalda) que juntos forman una cruz. Los valles abandonados son los testigos de este especie de descenso progresivo en el que los amantes se ven envueltos. El encuentro con personajes y circunstancias emblemáticas hablaría del tortuoso camino que debe seguir el amor de pareja para su realización. Pareciera que Jodorowsky quisiera hacernos ver, de una manera similar a como lo expresaría Octavio Paz en el “Laberinto de la soledad”, que en el mundo contemporáneo todo se opone a la realización del amor y, en un momento dado, el peor enemigo del amor son los propios amantes.

En esta magistral reflexión cinematográfica, Jodorowsky, nos plantea que la vida interior de los personajes, sus propios traumas, sus dudas, celos y frustraciones son en última instancia determinante y lo que a la postre llevará a los protagonistas a dañarse mutuamente y eventualmente a la destrucción. La muerte se presenta como el único destino posible para aquellos que se aman. “Que bonito es un entierro” cantan festivamente los jóvenes amantes en uno de los pasajes más característicos de la película. De cierto modo, sólo la muerte puede ser pensada en algo de similar belleza al amor. El deseo de Lis es que Fando la visite al panteón cuando ésta muera, y éste por su parte promete visitarla “con una flor y un perro”.

Los propios miedos, dudas y obsesiones de la vida psíquica de los personajes se traduce en imágenes que pudieran ser pensadas como perturbadoras; sin embargo, no es que se muestren escenas duras en sí mismas, sino que más bien se presentan actos profundamente arquetípicos, como la escena inicial en que se abre con Lis devorando una rosa, u otra donde la misma Lis no puede consumar el acto sexual debido a que empieza a parir cerdos. Las cargas metafóricas son más que obvias.

En esta cinta se reconocen ya algunos de los temas recurrentes que Jodorowsky tratará en trabajos posteriores, como en “El topo”, “La montaña sagrada” y “Santa sangre”: sexualidad reprimida, masturbación, edipismo, una sociedad castrante, una religión decadente y el mundo simbólico de las cartas del Tarot, entre muchos otros.

¿Cuál es el sitio del amor en este mundo? Ninguno, pareciera querernos decir la película, ¿hacia donde escapar? Para ir en pos de Tar, hay que negar en cierto modo el mundo, escapar de esta grotesca realidad para poder encontrar ahí la felicidad perdida. ¿Existe Tar? ¿dónde está? ¿cómo llegar a ella? Fando y Lis se nos representan como una especie de Adán y Eva que anhelan el paraíso perdido, buscan volver al lugar de donde fueron desterrados.

La muerte es, como decíamos, la única vía de escape. La muerte y el amor plantean en el fondo una transformación de carácter espiritual. En este viaje épico, el amor termina despeñado, destruido por el ansia de realización. Contradicción trágica, ¿destino de todo amor? Tal vez.

Hay ocasiones en que el artista tiene la particularidad de mostrar los rostros que como sociedad no queremos ver. Quizá el rechazo del público del Festival de Acapulco de 1968 no fuera sino la reacción natural que se tiene para con quien viene a decirnos que nuestros sueños no son más que meras quimeras. De manera inmediata, odiamos a quien nos enseña lo crudo de la realidad. La sociedad mexicana de esos años, lo sabemos bien, reaccionó violentamente contra todo indicio de renovación, cambio y juventud. Eran los tiempos; qué se le va hacer.

Hoy, a cuarenta años, tenemos una distancia histórica necesaria que nos permite revalorar el genio creativo del Jodorowsky cineasta. Podemos ver sin rubor las imágenes y meternos en ese espacio de reflexión y acceder a uno de los universos imaginativos más innovadores de nuestra producción fílmica.

Por Mario Hernández

Julio 27, 2008

Un Luis Buñuel epistolar

Archivado en: Lente Creativo Cine — Gerónimo @ :

Él la llamaba en broma mi secretaria porque ella se ocupaba de enviar a México reseñas relativas a sus estrenos en Francia; ella evocaba “el silencio buñuelesco” cuando le achacaba a su amigo los vacíos prolongados en su correspondencia. Luis Buñuel y Lulú Viñes-Jourdain fueron amigos durante más de cinco décadas. Leer las cartas que se intercambiaron desde 1934 a 1982 es conocer el accidentado mapa del siglo XX y descubrir a un Buñuel que ni siquiera se mostró tan íntimo en “Mi último suspiro”, las memorias que escribió junto a su amigo y colaborador Jean Claude Carrière. En sus memorias, Luis Buñuel recordaba con afecto a sus amigos, el pintor Hernando Viñes y su mujer Lulú Jordain: “Hernando, de origen catalán y más joven que yo, fue un amigo para toda la vida. Se casó con una mujer a la que quiero muchísimo, Lulú, hija de Francis Jourdain, el escritor que frecuentaba muy de cerca a los impresionistas y que fue muy amigo de Huysmans”.

Buñuel el cineasta que persiguió a la libertad aún a sabiendas de que es un fantasma, verá publicado por el Instituto de Estudios Turolenses, el mismo que ha editado los guiones inéditos del cineasta o el estudio sobre “Los olvidados” que fue premiado este año por la Academia de Cine, una ultima publicación que verá la luz a finales de año. “Correspondencia Buñuel/Viñes 1934-1982″, recoge más de 140 documentos, de los que un 90% son cartas, en su mayoría firmadas por Luis Buñuel. Es una mirada cercana, de andar por casa, del autor de “Tristana”. “Lo que lo diferencia de otros epistolarios es su amplitud temporal. Permite conocer a Buñuel desde su juventud hasta sus últimos años ya que la última carta es de 1983, un año antes de morir”, explica Víctor M. Lahuerta, el diseñador gráfico e investigador del Instituto de Estudios Turolenses que, junto al portavoz de la familia Buñuel, Pedro García Buñuel, lleva el peso de la publicación.

“Es además la correspondencia entre dos familias, aunque fueran Lulú y Luis los que mantuvieran el hábito durante más tiempo”. En las cartas no sólo hablan de los proyectos de cada uno, de la marcha de los subtítulos al francés de las películas españolas del director, que Lulú Viñes preparaba y cotejaba con su amigo, sino también de sus hijos, de sus pequeños achaques, de sus amigos comunes… La semana pasada Víctor M. Lahuerta llegaba a una cafetería del centro de Madrid entusiasmado. “Estamos acabando la investigación pero siguen saliendo cosas: acabo de encontrar una carta más entre los archivos de la Filmoteca Española”, contaba. Con esta, espera que se cierren los más de ocho meses de investigación entre los archivos de las dos familias, no exentos de dificultades: cartas sin datar u otras donde la letra de Lulú Viñes era ininteligible. Buñuel acabó pidiendo a Lulú que escribiera a máquina porque podía pasarse días descifrando su letra.

Este libro incluirá fotografías inéditas y casi 120 cartas en edición facsimil, acompañadas de documentos como el título de caballero y escudero para Hernando y Lulú Viñes de la paródica Orden de Toledo que Buñuel fundó junto a Dalí y García Lorca, entre otros, en 1923. También se encuentra la famosa fotografía de la cena homenaje a los Viñes, que reunió a parte de la Generación del 27. La amistad entre Buñuel y Hernando Viñes se inició en el París de los años veinte. Cuando Buñuel se traslada a la ciudad, en 1925, empieza a frecuentar al círculo de pintores españoles. En 1926, ambos participaron en la representación del Retablo de Maese Pedro, de Manuel de Falla, en Amsterdam: el cineasta ejerció de director de escena y el pintor de los decorados y el cartel. Lulú Jourdain apareció en escena en 1931, cuando se casó con el pintor. La correspondencia arrancó cuando Buñuel se fue a Madrid en 1932 para preparar “Las Hurdes, tierra sin pan”. Sólo se verían una vez más antes de que el Atlántico los separara. El matrimonio francés visitó a Buñuel en Madrid en mayo de 1936, en la época en la que el director fundó, junto a Ricardo Urgoiti, la productora Fimofono de melodramas baratos.

La pareja acabó marchándose apresuradamente por los rumores sobre el alzamiento militar que se produciría poco después. Poco tardaría Buñuel en seguir su ejemplo. En septiembre, partiría en tren hacia Ginebra iniciando un exilio que se prolongaría, salvo excepciones, hasta su muerte. Pasarían años sin verse, pero el empeño de Lulú Viñes y la perseverancia intermitente de Buñuel mantuvo el hilo de una amistad sellada desde Nueva York, Los Ángeles o Ciudad de México. Lulú supo de la desesperación del director en los años americanos, cuando pensaba que ya no rodaría nunca más, del enérgico entusiasmo de sus inicios en México, del convencimiento y pasión con que Buñuel realizó “Los olvidados”, y de sus últimos años, cuando el cineasta de Calanda, cansado y aquejado de sordera y falta de vista, sentía que el cine y la vida se le escapaban.

Madrid. Mayo de 1936. Banquete de homenaje a Lulú y Hernando Viñes. La pareja se retrata junto a Federico García Lorca, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Miguel Hernández y Luis Buñuel, entre otros. La fotografía es una imagen icónica usada por el Equipo Crónica en uno de sus lienzos. Lulú Viñes estaba acostumbrada a relacionarse con la vanguardia cultural desde pequeña. Era hija del escritor Francis Jourdain y su abuela regentaba un salón literario a finales del siglo XIX. Como recuerda Buñuel en sus memorias, “Lulú me regalo un objeto extraordinario de su abuela. Es un abanico en el que la mayoría de los grandes escritores de fin de siglo escribieron unas palabras…”. Tras estallar la Guerra Civil, el matrimonio interviene en el mítico pabellón español de la Exposición de París de 1937, ayuda a muchos refugiados y participa en iniciativas antifranquistas, como un homenaje a Alberti en Francia. “Todas las personalidades culturales deben participar”, escribe Lulú, en calidad de Secretaria de la Asociación Cultural Franco Española, en una carta en la que insta al escritor Luis Goytisolo a viajar a París para participar en el homenaje al poeta.

« Entradas más recientesEntradas más antiguas »

Blog de WordPress.com.