El cineasta español José Luis Guerín considera que en la mayoría de los festivales internacionales falta ‘interés por el cine’ y que toda la ‘parafernalia’ que rodea al cine puede ‘llegar a acabar’ con esta forma de expresión artística. ‘Ese supuesto ‘glamour’, tan poco ‘glamouroso’ en la mayoría de los casos, los protocolos, ceremonias, las quinielas obsesivas sobre si una película está mejor situada para ganar premios es pura alienación, no tiene nada que ver con el cine’, dijo Guerín durante el Festival Internacional de Cine Independiente de Lisboa.
Aseguró que cuando se habla de las películas como si fueran ‘competiciones automovilísticas’, se pierde de vista que el objeto central de los festivales son las películas, cuyo objetivo no es el de ‘competir entre ellas, sino comunicarse con los espectadores’.
‘Se puede comprobar que el cine, que fue un arte popular a principios del siglo pasado, a partir de los años sesenta deja de serlo, la evolución del cine como forma de comunicación y artística toma un camino y la evolución del cine como industria toma otro, y eso es un proceso irreversible’, opinó. El realizador, que este año lo está dedicando a viajar y acudir a numerosos certámenes de cine, consideró que la ‘mayoría de las películas ambiciosas son de festivales y no tienen distribución. Esa es una realidad bien dramática’.
Guerin dijo que afortunadamente todavía siguen existiendo unos festivales que ‘preservan el cine desde su entidad más propia’, aunque consideró que parte del problema actual viene de los medios de comunicación generalistas, que informan sobre los certámenes que habitualmente son los menos ‘ambiciosos, interesantes y rigurosos’. En este sentido, el responsable de ‘En la ciudad de Sylvia’ se mostró muy contento por que el festival portugués esté realizando una retrospectiva sobre su obra.
‘El IndieLisboa es una posibilidad de mostrar mi trabajo y ofrecerlo a miradas atentas. Este es un festival con espectadores de verdad, en el que prima el interés por las películas, la discusión y el debate’, dijo. Lamentó la escasa proyección que tienen en España las películas que no pertenecen a las grandes distribuidoras y puso como ejemplo el caso del portugués Manoel de Oliveira, el director de cine más longevo en activo y cuyas obras difícilmente encuentran salida en las salas españolas.
El autor de ‘Tren de sombras’ indicó que, a pesar de estar viajando mucho en los últimos meses, está ‘tomando notas’ para desarrollar un proyecto futuro, aunque no quiso adelantar detalles del mismo.
Guerín dijo que uno de sus proyectos soñados sería una ‘gran epopeya sobre la construcción de una catedral en el siglo XIV’, en el que reflejaría el ‘arte colectivo’ de escultores, constructores y arquitectos trabajando la piedra, aunque reconoce que nunca podría concretarlo.
Descartó la posibilidad de rodar una película de ficción como tradicionalmente se concibe, con un guión y un plan cerrado de trabajo, idea que, dijo, casi le hace perder el deseo por el cine. ‘Hago el cine que deseo hacer y me parece difícil compatibilizarlo con los planteamientos tradicionales, incluso academicistas y hegemónicos, del cine español’, aseguró.