Para decenas de millones de rusos de diferentes generaciones el mundo del cine está inseparablemente ligado con los emblemáticos estudios Lenfilm, con sede en San Petersburgo, que hoy cumplen 90 años. La historia de estos estudios comienza en 1908, cuando el ingeniero Vladislav Karpisnki fundó una de las primeras factorías de cine de la capital zarista bajo el nombre de ‘Omnium-Kinó’. Por aquellos tiempos, en los estudios se rodaban principalmente películas documentales y de actualidad, recordaron las agencias rusas. Durante la revolución bolchevique de 1917 sus bienes fueron confiscados y en 1918 el comité cinematográfico de Petrogrado (hoy San Petersburgo) rodó la primera película soviética de la historia.
Se trataba de “Uplotneniye” (“Compresión”), término que hace referencia a la política bolchevique de obligar a las familias ‘burguesas’ a ceder parte de su vivienda a obreros y campesinos. El filme, con guión de Anatoli Lunacharski, Comisario del Pueblo para la Educación, fue considerado como el verdadero inicio de la historia de estos legendarios estudios. Durante su larga trayectoria, en Lenfilm se rodaron cerca de 1.500 películas para cine y televisión, muchas de ellas consideradas clásicos del cine mundial. En 1975 acogió la primera coproducción soviético-estadounidense de la historia dirigida por George Cukor, “The blue bird”, basada en el cuento del dramaturgo belga Maurice Maeterlinck y en la que Elizabeth Taylor interpretaba el papel de la Reina de la Luz.
Otros actores de fama mundial, como Jane Fonda, Ava Gardner, Gerard Philippe, Michele Placido, Maximilian Schell, Gérard Philipe, Marina Vlady, Julia Ormond, William Hurt, Sean Bean, Michael Caine, Franco Nero, Greta Scacchi, Sophie Marceau o Sandrine Bonnaire trabajaron en los estudios Lenfilm. Así como diferentes personalidades soviéticas que han trascendido la frontera como Alexander Sokurov, Iosif Kheifets, Vladimir Mayakovsky, Dmitri Shostakovich, Kirill Lavrov, Daniil Granin, Pavel Kadochnikov, Aleksandr Demyanenko, Sergey Kuryokhin y los hemanos Georgi y Sergei Vasiliev entre otros. En 1965, los estudios adoptaron su emblema, el monumento en bronce de Pedro el Grande a caballo en un cruce de haces de luz.
Actualmente, Lenfilm está viviendo momentos difíciles debido a la reorganización de esta inmensa factoría cinematográfica. Hace unos meses, representantes del mundo de las artes de San Petersburgo consiguieron frenar el proceso de privatización de los estudios, emplazados en una parcela comercialmente muy atractiva. También personalidades con altos cargos estatales garantizaron la continuidad de Lenfilm. La víspera del aniversario, San Petersburgo acogió una retrospectiva de las mejores películas de Lenfilm. Las celebraciones oficiales tendrán lugar el próximo 27 de agosto, con motivo del Día del Cine Ruso.

