Acontecimientos de mayo del ‘68 en Francia
El Mayo del 68, movimiento político y social que se extendió por toda Francia durante diez semanas en la primavera de ese año, comenzó como una revuelta estudiantil, se amplió con la movilización de los trabajadores y desembocó en una crisis política. Este movimiento, con lemas como ‘la imaginación al poder’ o ‘prohibido prohibir’, tuvo importantes consecuencias sociales y políticas en Francia en los años siguientes y ha extendido su influencia hasta nuestros días. A cuarenta años de esos acontecimientos, los recordamos.
Cronología:
22 marzo. Un grupo de 150 estudiantes ocupan los locales administrativos de la Universidad de Nanterre, en las afueras de París, dando lugar al ‘Movimiento del 22 de marzo’, liderado por Daniel Cohn-Bendit, conocido como ‘Danny el Rojo’. Se suspenden las clases hasta el 1 de abril.
27 abril. Cohn-Bendit es arrestado.
2 mayo. Se renueva la suspensión de clases en la Universidad de Nanterre.
3 mayo. Cierre de la Sorbona y manifestaciones violentas en el Barrio Latino de París, con más de 596 arrestados.
4 mayo. Se suspenden las clases en la Sorbona
6 mayo. El movimiento de protesta estudiantil se extiende a las provincias y el sindicato estudiantil UNEF se reúne con los sindicatos obreros CGT y CFDT para acordar acciones comunes. El presidente Charles de Gaulle recomienda firmeza, mientras prosiguen los enfrentamientos en el Barrio Latino, con 422 arrestados, y alrededor de mil heridos (354 policías y casi 600 estudiantes).
10 mayo. Tiene lugar la ‘noche de las barricadas’. Los estudiantes se enfrentan a las fuerzas del orden en las calles de París, con 376 heridos, de los que 251 son policías, y 468 detenciones.
11 mayo. Alocución televisada del primer ministro, George Pompidou, donde anuncia la reapertura de la Sorbona.
13 mayo. Los sindicatos obreros CGT y CFDT declaran una huelga general junto con los estudiantes, por primera vez. La huelga se extiende a todo el país, afectando a unos diez millones de trabajadores, que paralizan Francia durante casi dos semanas. Ese mismo día, casi un millón de personas se manifiesta en París bajo el grito ‘Diez años es suficiente’ (refiriéndose a los años de de De Gaulle en el poder). La oposición política, por boca de Mitterrand, se suma a la consigna.
14/19 mayo. Viaje oficial de De Gaulle a Rumanía, mientras Francia está paralizada.
15 mayo. Unos 2.500 estudiantes ocupan el Teatro del Odeón de París.
17 mayo. Dirección colectiva, entradas gratuitas, abolición de las «estructuras reaccionarias» de la cinematografía francesa. «Transformar el sistema, las condiciones en las que se ha encerrado el cine de Francia, hasta encontrarse cortado de toda realidad social y política»: tal era la ambición de los Estados Generales del Cine francés, que se iniciaron en París este día. Y así lo proclama la revista Cahiers du Cinéma. Esa misma tarde, se decidió la huelga de los trabajadores de los estudios cinematográficos y el envío a Cannes de una documento que instaba a directores, productores, distribuidores, actores, periodistas y miembros del jurado a «oponerse a la continuación» del Festival, que había empezado el día 10. Es hora de manifestar «solidaridad con los trabajadores y estudiantes en huelga» y de protestar por «la represión policial» a fin de «contestar el poder gaullista y las estructuras de la industria cinematográfica». Y durante las dos semanas siguientes, unos 1.500 estudiantes y profesionales debatieron y elaboraron proyectos de transformación del cine.
18 mayo. Enviados a Cannes por los Estados Generales del Cine, los directores Jean-Luc Godard y François Truffaut exhortaron a críticos y cineastas a interrumpir el Festival. La gran sala del Palacio de Festivales fue ocupada inmediatamente. En medio del debate, un grupo de cineastas rebeldes se colgaron del telón para impedir la proyección de “Peppermint frappé”, del español Carlos Saura. Robert Favre le Bret, presidente del Festival en la época, argumentó que «Cannes no es ni rojo ni blanco, ni burgués ni proletario. Su única ambición es seguir siendo lo que es, es decir la más importante cita anual del mundo del cine».
19 mayo. Se suspende el Festival de Cannes.
22 mayo. Protestas en París contra la retirada del permiso de residencia en Francia a Daniel Cohn-Bendit, que es devuelto a Alemania.
24 mayo. De Gaulle anuncia en una alocución televisada que el orden será mantenido y que se procederá a un referéndum sobre la participación en la Universidad y las empresas. Su alocución no tiene efecto y cientos de miles de personas se manifiestan en todo el país. En París, 50.000 trabajadores salen a la calle, levantan barricadas y lanzan cócteles molotov contra el edificio de la Bolsa.
25 mayo. Huelga en la radio televisión estatal, con la suspensión del noticiero de las 20. Ese mismo día se abren negociaciones entre el Gobierno, los sindicatos obreros y la patronal francesa en el ministerio de Asuntos Sociales, en la calle Grenelle.
27 mayo. Firma de los acuerdos de Grenelle, que recogen la reducción de horas de trabajo, la rebaja de la edad de jubilación o el derecho a organizarse. Los obreros deciden, sin embargo, continuar la huelga.
28 mayo. Francois Mitterrand anuncia su candidatura la presidencia de la República y el primer ministro Pompidou acepta la dimisión del ministro de Educación.
29 mayo. De Gaulle cancela la reunión semanal de ministros y se reúne en secreto en Baden-Baden con el general Massu, comandante de las fuerzas francesas en Alemania.
30 mayo. Desde el Elíseo, De Gaulle pronuncia un discurso radiofónico en el que afirma que no se retirará, que no cambiará de primer ministro y que disuelve la Asamblea Nacional. Esa misma tarde, centenares de miles de partidarios del general desfilan en París.
31 mayo. Manifestaciones a favor de De Gaulle en todas las grandes ciudades de Francia. Se remodela el Gobierno.
4/6 junio. El país recupera la calma, con la vuelta al trabajo de los empleados de servicios públicos y las empresas.
7 junio. En una entrevista radiotelevisada, De Gaulle interpreta el Mayo del 68 como una crisis de civilización y explica las decisiones económicas y sociales a poner en marcha para solucionarla, entre ellas, una reforma del sistema de educación.
11 junio. Ultima gran jornada de tumultos estudiantiles en París.
16 junio. La policía evacúa la Sorbona.
23 y 30 junio.- Primera y segunda vuelta de las elecciones legislativas, en las que los partidos próximos a De Gaulle (UDR, Unión para la Defensa de la República, y RI, Republicanos Independientes), consiguen 362 escaños de los 485 en liza.
10 julio. De Gaulle acepta la dimisión del Gobierno y nombra a Maurice Couve de Murville primer ministro.
27 abril. Un año después de las revueltas, De Gaulle convoca un referéndum de reforma del Estado para dar más poderes a las regiones y reformar el Senado. Al ser derrotada su propuesta, presenta su dimisión como jefe del Estado.
Mayo ‘68
Llegué a París en compañía del pintor Servideo López a un modesto hotel de la Rue Mazarin. Eran los primeros días del mes de Octubre de 1967. Los árboles habían perdido las hojas. Era el otoño. Me encontraba en pleno centro del Barrio Latino; sus calles con adoquines, sus panaderías y un bello mercado, y muy pronto, el invierno llegó.
En la esquina de la calle, se reunían los hippies con sus cantos, sus guitarras, sus grandes cabelleras desordenadas, descalzos, y con el eslogan: ¡Haz el amor, no la guerra! Y, la palabra ¡PAZ! estaba en sus labios y se hablaba del encuentro con la India, y las filosofías orientales nutrían a estos jóvenes que criticaban la sociedad de consumo.
Viví varios meses en esta calle. Lugar frecuentado, y residencia de los artistas venezolanos en los económicos hoteles de este barrio. Después me mudé a una buhardilla en la Rue Babylone. Ya los árboles lucían sus nuevas hojas y las flores abrían sus pétalos multicolores. Todo el mundo se preparaba a aprovechar y disfrutar los días asoleados y frescos. Había llegado la primavera…
Los meses fuertes de frío y de oscuridad ya habían pasado. Había visto caer la nieve y sentí una sensación nueva para mí. Iba a los museos, pintaba y tomaba vino y café con los demás artistas en los bohemios cafés parisinos. Los paseos al Parque Luxemburgo me hacían soñar y descubrir un mundo diferente. El jardín se engalanaba con bellas flores, y plantas de riquísimos y variados verdes, todo era un renacer; pero, pronto iba a ver, sentir, presenciar y descubrir el mes de Mayo.
El “Mayo ‘68 ”, el mes caliente de esta nueva primavera… y de repente lo que comenzó con manifestaciones en la Universidad de Nanterra, después, llega a París, y a otras ciudades francesas, y posteriormente, esa onda de protesta se expande por otros países. Ahora es la Universidad La Sorbona, el centro de las manifestaciones… en las noches se oían las bombas lacrimógenas y los adoquines son sacados de la calzada, cargados de recuerdos de tantas personas que habían pisado sobre ellos y, de hechos históricos que París había vivido en épocas pasadas… hay barricadas por todos lados, todos los días y todas las noches. Carros y cauchos quemados, los gases, el humo y la candela se expanden combinado con perfume de primavera. El otro día al amanecer, no son más que un montón de piezas calcinadas, al lado de árboles quemados y destruidos con restos de paradas de autobuses y quioscos, los cuales, hacen una pirámide de objetos arruinados e inservibles. ¡No es ficción, es una realidad!
Los estudiantes toman el Teatro Odeón, los obreros las fábricas, los artistas la Escuela de Artes, donde realizan afiches con textos de protesta y de gran calidad gráfica. París se llena de eslóganes y las paredes se convierten en espacios o pizarrones para que el pueblo los lea y reflexione. Era una manera de manifestarse y decir lo que se pensaba: “Las paredes tienen orejas, vuestras orejas tienen paredes”, “ La barricada cierra la calle pero abre camino”, “ Cambiar la vida; transformar la sociedad”, “Prohibido prohibir”, y miles de otros…sobre este último eslogan, años después , sociólogos, psicólogos y otras especialidades, han manifestado: que toda sociedad, tiene que tener sus prohibidos, porque sin ellos, se hace incontrolada , o mejor dicho: un gran desorden. Indudablemente que “El Mayo francés” formó parte de una gran utopía; la sociedad francesa fue diferente después de esa primavera. Se hablaba de Mao, y su revolución cultural y del Che…todo era un sueño… hubo conceptos que después cambiaron y evolucionaron a través de los años.
Pero regresemos a Saint- Germain- des Prés, o a San Michel. Los estudiantes siguen quemando, y destruyen lo que encuentran. El pelirrojo, David Cohn- Bendit es el líder y muchos otros. El filósofo, Herbert Marcause, es el padre espiritual y guía de los acontecimientos. Se habla de la “Nueva Izquierda”…Jean- Paul Sarte, habla y manifiesta su apoyo a los estudiantes y a la revuelta. Las banderas rojas ondean en todas las industrias, pero las máquinas están paradas. Es el gran paro nacional. Los obreros y trabajadores están con los estudiantes.
Hay huelga general. No llega correos ni el cheque con la beca de Venezuela…nada funcionaba, pasan los días. Todo se cuestiona. La educación, las universidades, el arte, los museos, las galerías y su sistema comercial… el movimiento feminista gana protagonismo, el ecologismo, la libertad sexual, en la educación, el profesor que había estado distante del alumno baja de ese pedestal…
En Mayo, Charles de Gaulle se enfrentó a la mayor crisis con la gran huelga de estudiantes y trabajadores, y la protesta, sacude al gobierno…
A veces, viendo los toros desde lejos, saliendo cada mañana para ver lo que había pasado en el día y la noche anterior, y mi invariable menú de sardinas con papas, mantenido por varías semanas… la llegada de César Andrade me hizo cambiar la comida, ya que había traído algo de dinero de Venezuela… a veces, el resplandor rojizo de las llamas se veía a través de mi ventana, y nuestros ojos se irritaban por los gases que subían hasta el séptimo piso, a pesar, de que estábamos a setecientos metros del lugar. Los años han pasado, actualmente, en el Barrio Latino las calles no tienen adoquines, están ahí, escondidos por varios centímetros de asfalto. Ahí, quedaron como documentos vivenciales de un mes de primavera, de agite, de cuestionamientos, de heridos, de algunos muertos y de gritos de consignas. Era todo una crítica a lo social, a la sociedad apoltronada, a lo cultural, a la manera de vivir, al consumismo, ahí, están archivados, entre adoquines, todos los pensamientos y protestas de jóvenes estudiantes y obreros. Son las canciones de los Beatles, la voz de Joan Baez y de Bob Dylan, es la protesta contra la Guerra de Vietnan… han quedado huellas profundas de esos días en la memoria de muchas personas…
Y sólo queda en el recuerdo de muchos, y sobre todo, en Servideo López, César Andrade y mi persona, que tuvimos la oportunidad de ser testigos excepcionales, de una primavera parisina, con los cafetines cerrados, pleno de protestas en las calles sin adoquines, llenas de humo y fuego. Y nosotros presenciamos los acontecimientos con asombro, inquietud, susto e interés… El tiempo ha hecho su recorrido, hace ya 40 años, del Mayo Francés.
Esteban Castillo
Un verdadero placer leer un texto tan bien escrito de alguien que estuvo en ese momento clave de la historia francesa. Mi edad sólo me permite conocerlo por referencias y desear haber estado allí.
Muchas Gracias por su crónica.
Saludos.
GERÓNIMO.